Imagen promocional de La Casa de Papel
Series

La Casa de Papel vuelve con su temporada más emocional

La Casa de Papel volvió el pasado viernes con la primera parte de su última temporada, donde la acción y las emociones están a flor de piel en cada capítulo.

La serie de Netflix volvió este pasado viernes con sus primeros cinco capítulos de la quinta temporada. Durante la anterior temporada nuestros ladrones favoritos estuvieron pasando un tiempo difícil mientras Alicia Sierra (Najwa Nimri) encontraba el escondite del Profesor (Álvaro Morte), el líder de la banda. Esta tensión presenciada en la cuarta temporada sigue su curso en la quinta, subiendo esta incluso a mayores niveles. Ahora en esta nueva temporada de La Casa de Papel los ladrones se las deben de ingeniar para salir del Banco sin ayuda del Profesor.

Dentro de estos episodios, que han sabido a poco, se ha podido presenciar cómo el equipo del Profesor está contra las cuerdas. Aunque sigue existiendo la acción como uno de los temas principales de la serie, el equipo de ladrones pasa por una serie de emociones que encauzan hacia el final de la misma. Nuevos personajes, giros constantes y muertes inesperadas es lo que les espera a Tokio (Úrsula Corberó) y sus compañeros dentro del Banco de España. Hasta ahora la importancia había sido conseguir el oro, pero ahora el Profesor y su equipo deberá pensar si anteponer esto a sus propias vidas.

Una primera parte llena de acción… Y emociones

La acción es un componente principal en la serie de Álex de Pina desde sus comienzos en Antena 3. Así que en esta temporada no ha sido menos. El equipo de ladrones dentro del Banco de España se enfrenta continuamente a la policía e incluso el ejército, con unas negociaciones más difíciles y agresivas. Este factor no es original de esta temporada, si no el motor principal que ha movido la serie a lo largo de sus temporadas. Dentro de esta acción existe un tira y afloja donde no se sabe quién va a salir victorioso. Un factor que envuelve los capítulos de tensión y funciona para enganchar al espectador.

La Casa de Papel se rodea en esta quinta parte de tres tramas principalmente: lo que ocurre dentro del Banco, lo sucedido en el exterior con los planes de la Policía y una nueva trama entre el Profesor y Alicia Sierra. Esta vuelve a ser una herramienta ya utilizada en la serie anteriormente. Sin embargo, Álex Pina aprovecha que esta funciona para enganchar al espectador y así darle dinamismo a cada capítulo con diferentes momentos.

Las emociones quieren llegar a la audiencia desde los primeros minutos, pues cada personaje es capaz de demostrar debilidades, miedos y aspiraciones. Pese a que en otras temporadas se ha podido observar más atención a algunos personajes que otros, la quinta temporada encuentra un punto medio donde cada uno tiene su momento para expresar lo que sienten. Los sentimientos están presentes y ayudan a empatizar con la mayoría, tanto como si el equipo de ladrones como no. El espectador llega a comprender que no todo es blanco o negro y más una gama de grises.

Foto promocional de La Casa de Papel
Imagen promocional de La Casa de Papel Parte 5. Foto: Netflix

El pasado vuelve para decir adiós

El pasado es un factor muy importante en esta primera mitad de temporada. Los ladrones vuelven la vista atrás para ver cómo sus últimos momentos interaccionando con otros compañeros. Así, podemos ver a personajes que ya no están presentes en la serie y entender un poco mejor las relaciones entre ellos. Denver (Jaime Lorente), Manila (Belén Cuesta) o Berlín (Pedro Alonso) son algunos de los que nos darán una visión de su pasado para entenderlos mejor y darles un merecido adiós.

Aunque La Casa de Papel está a punto de terminar, el pasado cobra importancia introduciendo nuevos personajes interpretados por Patrick Criado y Miguel Ángel Silvestre. Sin embargo, no se sabe con certeza si alguno de ellos tomará relevancia en la trama principal, sí es interesante ver estos nuevos personajes, al menos para calmar un poco las tensiones del espectador mientras ve la serie. Gracias a estas escenas la serie mantiene un ritmo estable sin necesidad de estar siempre en el pico más alto al añadir momentos de tranquilidad.

Una serie de película

Netflix tiene un gran catálogo de series y películas, pero solo apuesta por los más afortunados y por aquellas series más populares. La Casa de Papel es una de ellas. En estos primeros capítulos de la última temporada se ve que la serie no ha escatimado y ha querido poner toda la carne en el asador, tanto en guion como en aspectos técnicos.

La serie no sale de su línea, se mantiene fuerte en esta y aunque puede ser a veces en algunas series puede ser repetitivo, no ha sido el caso en La Casa de Papel. La acción continua vista en cualquier película de Hollywood hace que mantenga un buen ritmo donde hay tanto subidas como bajadas. Además, Álex de Pina ha sabido encontrar el equilibrio perfecto para la historia de Tokio y su equipo al no alargarla más de lo necesitado, dejándola en cinco temporadas. Ni más ni menos.

Es un formato ya inventado. Solo está bien exprimido y con una trama donde al final ningún personaje es invencible, todos tienen alguna debilidad. La muerte está presente en esta primera mitad y para muchos será desgarradora e inesperada.

La Casa de Papel está consiguiendo hacer una trama cerrada y conectada, donde desde el primer episodio hasta el último tiene sentido. Con emociones a flor de piel y acción a no parar la diversión está asegurada. Ahora solo queda esperar para la segunda mitad y el final de la serie el 3 de diciembre.

Comparte:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.